Las cámaras de refrigeración tienen como objetivo almacenar alimentos como carnes y vegetales, evitando su descomposición y conservando su sabor, olor, textura, color y temperatura. Razón por lo que son muy utilizadas en la industria alimentaria e incluso, en laboratorios de investigación científica.

Su funcionamiento se realiza cuando el refrigerante es absorbido y se comprime en el compresor. Posteriormente, pasa al condensador que transmite el calor hacia un líquido externo para entrar a una válvula de expansión. Ya mezclado el vapor y el líquido entran en el evaporador manteniéndose con una temperatura y presión constantes. Este ciclo se inicia cada vez que la temperatura cambia del límite establecido.

Para que una cámara de refrigeración funcione correctamente se deben contar con controles de presión, humedad y temperatura. Además, se sugiere que cuente con una puerta con cierre hermético, resistente e isotérmica; así como una barrera antivapor que evite que se generen condensaciones de agua. Otra característica que también favorece su buen funcionamiento es que cuente con suelo aislante con hormigón o panel.

Finalmente, es fundamental que se le dé el mantenimiento adecuado. Si requieres de este servicio o algún otro relacionado con tu cámara de refrigeración o aire acondicionado, no dudes en ponerte en contacto con SIMAAR Refrigeración.